Esta frase es la más común al momento de buscar un arquitecto para regularizar, y surge precisamente porque, por desconocimiento, muchas veces se construye sin una correcta asesoría profesional, obviando normas de planificación urbana y de construcción.
En muchos casos se construye pensando que los permisos de edificación son un mero trámite de firmas, situación completamente alejada de la realidad, ya que no toda construcción puede ser regularizada.
Al construir sin permisos se está expuesto a multas, paralización completa de la obra y, dependiendo de la gravedad del caso, incluso a la demolición. Por ello, antes de comenzar cualquier construcción que implique aumento de superficie, es fundamental asesorarse con un arquitecto.
Entre los beneficios de contar con una propiedad regularizada, se pueden destacar:
- 1. Tasación íntegra de la propiedad Permite que cualquier tasador considere la totalidad de los metros cuadrados construidos, posibilitando negociar un precio real de venta, hipoteca, crédito o avalúo fiscal sin pérdida de la inversión realizada.
- 2. Seguridad legal La construcción queda amparada por la ley, sin riesgo de multas por el juzgado de policía local, inspecciones municipales, clausuras de negocio o, en casos graves, demoliciones.
- 3. Agilización de trámites Para subsidios de vivienda, compra o venta de propiedades, es requisito contar con recepción municipal. Tener la edificación regularizada permite acelerar considerablemente estos procesos.
